domingo, 14 de junio de 2015

¿Quién dijo miedos, inseguridades o historias imperfectas?

Tuve la oportunidad de comenzar una historia nueva, esa que a día de hoy es capaz de marcarme por tantas cosas buenas, eso sí, una historia que es sin duda totalmente diferente e incluso si la analizamos a veces es hasta extraña. Digo extraña, y lo repito si queréis, lo es porque lo que queremos sólo lo sabemos nosotros, aunque realmente yo por miedo, no me atreva ni a decirlo, o me de pánico admitir que esto me encanta y que quiero que sea el mayor tiempo posible.
A pesar de eso, ni si quiera todo es bueno, ni mucho menos malo, digamos que es...¡difícil!, esa es la palabra, la que define todo esto y a lo que nos estamos enfrentando.
Realmente, no todo lo difícil es la historia, sino sus integrantes, esas dos personas que por el hecho de ser prácticamente iguales, chocan en ciertas cosas como los que más. Y es que, aunque sepa que nada es perfecto y que no todo se basa en lo bueno, a veces me encantaría que se basara solo en eso y que nos diera la opción de no pasarlo mal el uno por el otro.
Aún así, supongo una vez más que no puedo vivir siempre en el mismo extremo, que hay cosas a las que quiera o no debo enfrentarme, dejando atrás esa inocencia que si veis sigue viviendo en mi, esa que tantas veces me juega malas pasadas.
A veces me encantaría no ser así, me encantaría ser capaz de sincerarme sin miedo, de decir todo lo que en un momento se me pase por la cabeza, de admitir todo aquello que no he admitido hasta ahora. La verdad de todo es que con esto me estoy dando cuenta de aquellas cosas que hasta ahora no había podido ni había sabido plantearme, e incluso de aquellas que me hacen saber que parte de la coraza que me pongo es la que me impide seguir con lo que quiero.
Pero de repente esa única persona, capaz de todo por ti, diferente al resto, te hace ver las cosas desde una perspectiva distinta a la que estás acostumbrada, y con eso, te da la oportunidad de esbozar la mayor de tus sonrisas, de olvidarte en una fracción de segundo de todo aquello que te elimina aquella sonrisa y sobretodo te da la oportunidad de saber que eres diferente al resto y que si te ha elegido, ha sido por algo y no porque sí.
Eso es lo que aún me cuesta creerme, y lo que quiera que no me sigue dando miedo; ese miedo a fallar, a no dar todo lo que tienes de ti, a fastidiar todo lo que poco a poco has conseguido, a eso.
Y ni si quiera sé si alguien me entiende con esto, pero ya veis, estoy repleta de miedos, de inseguridades...y todo porque no sé hacerme a la idea de poder ser lo más importante para alguien, ni de que mire por mi más que el resto, ni nada, y sin embargo, soy yo también la que guarda todo esto y la que no se atreve a sincerarse hasta ese punto.
Una vez más es miedo, siempre lo mismo, esta vez es miedo a que no entienda mi situación, a que no entienda que hay cosas que me cuestan más que al resto, y que por eso parece que esto no es importante para mi, o que no lo quiero en mi vida.
Y la verdad, no es así, ni mucho menos, claro que lo quiero en mi vida, y que es importante para mi sino no me sinceraría así, ni estaría tan nerviosa porque llegara el día tan esperado, pero eso es algo que siempre me cuesta decir y que como siempre me da reparo decir.
Ni si quiera sé cómo va a continuar nuestra historia, porque claramente tenemos una "historia" sino no tendría nada que escribir, y tampoco sé que va a pasar con el tiempo pero no querría ser esa chica de pasada que tan poco puede costar olvidar, ni esa a la que le digan "no te quiero perder" mirándola a los ojos y más tarde sea como una simple desconocida.
No sé si esto aclara algo, lo único que sé es que me encantaría vivir esa historia que nos hiciera únicos y que aún con cosas malas, nos hiciera irremediablemente casi perfectos o más imperfectos, como quieras llamarlo, esa historia que nos tuviera enganchados el uno al otro con pocas opciones más, o esa capaz de cambiar el color de los días, o de nuestros ojos, esa, esa historia que hace que nos encante cada perfecta imperfección del otro, esa.
Y hasta aquí, no sé si serás capaz de leer algo así, o si pareceré muy cursi escribiendo todo lo que siento y me parece pero si lo estás haciendo, recuerda que te quiero un montón y que sólo pocas cosas merecen la pena de verdad.
~Buenas noches~
Nai.💕