miércoles, 12 de septiembre de 2018

.

La indiferencia duele, y lo peor de que duela es que te lo tienes que callar porque sientes que molestas. Sientes que se te viene el mundo encima cuando esa persona es capaz de mostrarla hacia ti y hacerte sentir por momentos que no le cuesta nada hacerlo.

Lo realmente jodido de la indiferencia es que te hace volver a tener miedo, te hace volver a sentir ese pánico que antes habías llegado a tener y que, sinceramente, era lo peor con lo que podías vivir. La indiferencia te hace aún más vulnerable, te hace sentir que eres un cero a la izquierda y que no importas nada. La indiferencia te hace cuestionarte cómo es capaz esa persona de mostrártela y hacerte pensar mil cosas que realmente sabes que no deberías ni pensar. La indiferencia te destroza, te hace más insegura (mucho más de lo que ya eres y has sido), hace que cuestiones el valor que tienes en la vida, y si realmente mereces la pena.

Quizás es duro, y quizás es machacante todo esto, pero es realmente inevitable pensar ciertas cosas cuando la persona a la que más quieres se permite tener pura indiferencia contigo, cuando tú serías completamente incapaz, cuando te pones en su lugar y sientes lo que podría sentir, cuando te das cuenta de que es algo que nos duele a todos que nos lo hagan, y que SÍ, que soy de las que piensan que si no te gusta que te hagan algo, tampoco lo hagas tú. Y sé que ni por más que quisiera entender algo, podría hacerlo, porque son cosas que no tienen ni pies ni cabeza.

En fin, ojalá a veces hubiera cosas que no tuvieran que pasar. Ojalá se acabaran de una vez los enfados tontos que no llevan a nada más que no sea el estar mal y jodidos uno por otro.

sábado, 21 de julio de 2018

TÚ, solo TÚ, por encima de cualquier cosa.

Hoy me siento como hace mucho tiempo no me sentía, vacía, y sin ganas de nada. Hoy tengo el miedo de volver a acostumbrarme a ese tipo de cosas que un día dejamos de lado, a esas peleas tontas y de niños en las que nos pasábamos no sé el tiempo sin hablar. Lo peor de todo es que hoy está pasando eso, y realmente no lo entiendo, ni mucho menos me lo explico.

No entiendo cómo una persona que tanto te quiere es capaz de mostrar tanta indiferencia y hacerte creer momentáneamente que le das completamente igual.  Sé realmente que no es así, pero también sé que yo sería incapaz de hacerlo.
También sé que soy idiota a veces, y que me equivoco contigo, sé que a veces te has llevado malas contestaciones y que no te las mereces, que a veces soy jodidamente insoportable, y que aún así me soportas y me haces ser mejor persona solo porque estás a mi lado y me dejas compartir mi vida contigo. Realmente sé que tienes paciencia (de hecho los dos la tenemos) y que a pesar de algunas cosas sabes seguir queriéndome contra todo y a pesar de todo. Quizás por eso me desconcierta tanto y me duele lo de hoy, porque es muy contradictorio que alguien que te quiere tanto sea capaz de estar sin saber de ti un día entero solo por orgullo, por no aceptar las disculpas y querer poner ese granito de arena para estar bien. También sé que jamás me ha costado pedirte perdón, que lo he hecho y lo haría mil veces después de cagarla contigo, pero es cierto que también sé que por mucho que una persona se equivoque contigo, porque equivocarnos nos equivocamos todos, hay que saber aceptar las disculpas y dejar el orgullo a un lado.
Si hay algo que me duele aparte de todo lo obvio es que parezcas permitirte tener orgullo conmigo, no ser capaz de decirme nada ni siquiera después de ver que me tienes detrás de ti todo el día. Reconozco que hay cosas que no se deben decir porque te conozco y tardas nada en malinterpretarlas cuando realmente no he querido decirte nada malo, pero también reconozco que el hecho de pasar todo el día de una persona sabiendo que va detrás de ti y lo está pasando mal por estar mal contigo es seguramente peor que decirte cualquier tontería que hayas podido malinterpretar.

Tenemos la maldita costumbre de ser idiotas y equivocarnos a veces, de arrepentirnos al segundo de decirnos algo y saber que quizás hemos dicho algo que al otro no le ha sentado nada bien. Te he pedido perdón y no me importa volver a hacerlo, pero ojalá pudieras hacerte una mínima idea de lo que es si quiera un día sin ti, eso sí que duele, y más que cualquier palabra mal dicha. Siempre se dice que hay que saber perdonar y perdonarse, y que por miles de tonterías que pasen, jamás hay que desaprovechar el tiempo juntos, que el tiempo es oro, y más lo es si sobre todo es NUESTRO.

Me encantaría que supieras que quitando esas tonterías por las que a veces podemos enfadarnos como bobos, todo eso que te digo bonito, cursi y tierno es solo una gran parte de lo que siento por ti, porque ojalá algún día puedas realmente saber al completo todo lo que siento por ti. Y que si, que llevo todo el día fatal, porque a lo mejor para ti no es nada, Pero para mí es un mundo, y aún así quiero que sepas tantas cosas...Cosas como que me muero cuando me miras con esos ojos tan bonitos que tienes, cuando me miras y me lo dices todo con la mirada. Me muero cuando nada más verme llegar me sonríes y me abrazas bien fuerte, cuando me sacas mi parte más tímida al decirme que me ves super guapa (aunque sepas que jamás lo piense de mí misma) y que mientras para ti lo esté, lo demás me sobra.
Me encanta cuando me dices que me quieres en el momento más inesperado, o  cuando después de picarme me dices lo enamorado que estás de mí. Me encanta cuando pones esa carita de enfadado y te como a besos para que se te pase, cuando me enfadas y al segundo te ríes porque sabes lo que me cuesta enfadarme contigo. Me encanta que seas tan tú, y que te equivoques y sepas que lo has hecho, que seas así de humano, y sepas que todos, incluido tú, nos equivocamos. Y por eso también esto, porque sabes eso perfectamente, y en este caso he sido yo, pero recuerda cuando has sido tú y al final siempre he optado por estar bien contigo y olvidar las cosas pasadas.

Aquello que te dije aquella noche iba totalmente en serio. Eso de que me encantaría viajar contigo al fin del mundo, por todos los sitios, y hacerlo juntos, de la mano, y sin importarnos lo demás. Porque sé que eres tú, mi amor, mi compañero de viaje, de vida, y la persona que quiero y voy a querer siempre, pero siempre a mi lado. Me encantaría taparte los ojos y que de repente apareciéramos en cualquier sitio del mundo, solos tú y yo, en un sitio totalmente desconocido, disfrutando y disfrutándonos. Me encantaría estar todo el tiempo del mundo alejados de todo, sin importar nada más que no sea el que estemos juntos. Que sonrías, que lo último que hagas antes de dormirte y lo primero al despertarte sea comerme a besos, y dejarme hacerte disfrutar de una vida a mi lado. Que me dejes recordarte cada día lo bonita que se ve la vida cuando estás tú conmigo, y seguido eso me dejes cuidarte como nunca lo hayan hecho.

Me encantas, y lo vas a seguir haciendo siempre, incluso aunque hagas estas cosas que sólo espero y deseo que no se te ocurran hacer jamás, porque no sabes lo que destroza. Me encanta que me protejas, que me cuides y me quieras, que cada día me sigas enamorando y me sigas haciendo ver por qué estoy tan enamorada de ti. Y quién me iba a decir esto hace tres años, cuando realmente me aterraba enamorarme de alguien porque jamás lo había hecho antes. Hasta que apareciste y me hiciste entender que enamorarse es precioso, y es un sueño precioso, que tiene sus cosas malas, y que cuando estás mal, estás realmente mal, como ahora

Me encanta cuando me dejas que me acurruque en ti y me acaricias despacito, con todo el amor del mundo. Cuando me besas la frente y me haces entender que tu amor por mí va mucho más allá. Me encanta cuando me miras aposta y sabes que soy incapaz de mantenerte la mirada,   cuando eres el fuerte de la pareja al despedirnos y consolarme siempre, o decirme que no llore, que no te gusta verme así.

Me encanta verte dormir, y que no te des cuenta de que te miro cuando lo haces. Me encanta algo tan sencillo como escucharte respirar, y saber que puedo notar esa respiración muy de cerca.

Me encantas tú, todo tú, aunque a veces me desquicies, y por ende lo haga yo. Me encantas aunque seas un enfadica y a veces quiera darte un cabezazo por ello. Me encantas por ser tú, y nunca dejes de serlo, porque para mí eres increíble, y maravilloso. Y me encanta estar haciéndote sonreír si se da el caso de que leas esto, aunque yo ahora esté haciendo todo lo contrario. Me encanta poder desahogarme y que todo fluya solo por el hecho de que es todo lo que siento por ti.

Y sí, adoro todo eso de ti, pero también quiero que sepas que sin ti no soy nada, y que me siento tan vacía como he dicho al principio, que no quiero volver a tener cosas como las de hoy. Qué si, que es normal que todas las parejas tengan lo suyo, porque es lo normal, pero no hasta el punto de lo de hoy, porque a nosotros no nos hace falta llegar a cosas de esas.

Y que por muy mal que pueda estar, por mi parte soy incapaz de ser orgullosa y decirte algo malo, porque a pesar de lo de hoy, ni mi indignación, ni lo que me pueda cabrear que hagas esto consigue que no quiera estar contigo increíblemente bien, porque TE AMO y eso supera a cualquier cosa mala, sea lo que sea. Y si, que ya lo he dicho, y que soy muy pesada a lo mejor, pero no te haces una mínima idea de lo que eres para mí.

Ojalá leas esto, y sepas que ante todo, y ante todo es ante todo, ante cualquier problema y cualquier situación, va mi AMOR por ti, y todas las cosas maravillosas que me haces sentir.

Gracias por soportarme aunque no lo haga ni yo, solo espero hacerte sonreír, y reflexionar.

Te amo.