“Don't you give up,
I won't give up,
let me love you, let me love you.”
Un día más, y cada vez peor, más duro y con menos ganas de nada. Supongo que nada ha cambiado de mí respecto a ti y que a pesar de estar de esta forma, no puedo evitar preocuparme por ti. Odio haberme acostumbrado aunque sea lo más mínimo a que me dejes en visto y no te plantees contestarme cuando realmente me preocupo y quiero preocuparme por ti. También supongo que no te puedo obligar a nada, y que algún motivo habrá para que de repente no lo hagas.
Me siento fatal estando así, cuando veo que aún echándote de menos parece que las cosas van a seguir así, cuando no es lo que realmente quiero. Odio que creas que mi intención en algún momento ha sido hacerte daño, cuando te juro que no, y que incluso sé que tampoco ha sido tú intención al revés aún habiendo sido así.
No sabes la falta que me haces. Ya me da igual decirlo así de claro, pero creo que no puedo sentirme más vacía. Que hoy, igual que todos los días te he echado y te echo en falta. Y que si ya de por sí se nota cada día y cada vez más, hoy que me ha tocado ir al hospital, más todavía. Tu forma de tranquilizarme y decirme que todo va a salir bien, que ni me preocupe porque no va a pasar nada y que seguro que no va a ser tanto como me creo.
Al final siempre son los pequeños detalles los que más podemos echar de menos junto con las personas. Que me faltas tú, que nada es igual, y que no sé cómo te lo voy a repetir para que te enteres de que sigo tan enamorada de ti cómo para todo lo mejor. Y que quizás no esté mal eso de las segundas oportunidades, que puede ser difícil por esto de la confianza, y porque ninguno la tenemos al máximo, sino al mínimo que es lo peor. Supongo que por todo, porque igual que tú tienes tus motivos, yo también tengo los míos, porque al final también es cosa de dos.
A lo mejor soy masoca por querer intentarte aún a sabiendas de que nadie secunde esa idea. Supongo que será porque las cosas no cambian de la noche a la mañana, pero también sé que te quiero, y que sí, siendo sincera, las últimas veces, todo esto me ha estado haciendo más daño que feliz, que era lo que quería pero sé que me hace más daño estar sin ti. Y vale sí, sé que no te vas a inmutar mucho si lees esto, pero como siempre, es parte de mi desahogo, y me encantaría que supieras entenderme. Me encantaría que supieras entender que, para que las cosas sucedan, también hay que poner un poquito de la parte de uno mismo, al menos un poquito, y no hacerle cargar con todo el peso a la otra persona, porque hay que tener reciprocidad, saber que quien tiene boca se equivoca, y que si se quiere a una persona como creo saber que a pesar de todo haces tú, nunca está de más acudir por una vez a decir lo que se siente, piensa y todo. Que no quieres estar así, que te encantaría tanto como a mí seguir con esto pero seguir bien.
Por eso en parte quizás he dejado de molestarte un poco. Porque últimamente sentía que lo estaba haciendo bastante, y que por ciertas palabras hacia mí, preferías que ni existiera. Quizás es que he intentado poner todo lo mejor de mí y lo máximo y he sido lo más sincera que he sabido contigo dejándote más que claro lo que te quiero. Y me encantaría que hicieras lo mismo, pero también sé que tal y cómo estás, no estoy en condiciones de pedir nada, y eso es algo que tienes que pensar por ti mismo, sin contar con nadie. Sé que has dado muchísimo, demasiado por mí, y nunca me he quejado, pero quizás últimamente, he sido yo la que ha intentado tirar más del carro, y ya no sé si es porque te hayas cansado o qué pero me encantaría demasiado que pensaras en todo eso, que reflexionaras y te dieras cuenta.
Lo he estado pensando otra vez, y es que aunque te hayas “ido” como aquel que dice, sé que si no lo has hecho del todo es porque sigues creyendo que, a pesar de cualquier cosa, no vas a ver que nadie te quiera como lo hago yo ni luche si quiera la mitad de lo que he luchado yo por ti, igual, igualito que es al revés. Que no es por desmerecer a nadie pero lo sé, y sé que tampoco vas a verte con nadie haciendo la de cosas que has hecho por mí, y...¿quieres saber por qué? Porque te has enamorado de mí más que de nadie nunca, que tú eres mi primero, y el que sigo viendo hasta como definitivo a pesar de lo que sea, pero quién te iba a decir a ti que te ibas a enganchar tanto de la persona más imperfecta de este mundo. Que me quieres, y eso es innegable, y no lo digo por creerme nada sino porque lo sé, y te conozco más que nadie. Y yo no me pienso engañar a mí misma porque sé que lo que te quiero supera lo que parece insuperable, así que no te engañes tú tampoco, porque te digo desde ya que va a ser mucho peor.
Y como siempre, que sepas que te quiero, y que incluso a pesar de todo, eres lo mejor que me ha podido pasar en esta vida y en mil más si las tuviera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario