Hay sensaciones bonitas, como las que me produce mirarte sin que te des cuenta, y que inconscientemente me mires y aparte la mirada;sensaciones como las que dejan tus besos, y la mayor parte de tus abrazos fuertes, esos de los que nunca te cansas, ni pareces cansarte jamás,
sensaciones tan bonitas y tan puras como las que dejan tu forma de sonreír y saber que es por mí, que quizás nadie podría conseguir tanto como sé conseguir yo, o como sabes conseguir tú.
Hay sensaciones que son tan nuestras que nadie jamás podrá entenderlas. Tu forma de coger mi mano, y apretar bien fuerte, poquito a poquito, haciéndole ver al mundo que soy únicamente tuya y que no me piensas dejar nunca; sensaciones tan nuestras que consiguen hacernos temblar ante el mundo sin que nadie se percate de ello.
Hay sensaciones nerviosas, como esas que tengo cuando me acaricias o pasas tus labios por mi cuello, como las que hacen que mi piel se erice en cuestión de segundos y seas únicamente tú el causante de ello.
Hay sensaciones que son maravilla y jamás dejan de serlo, como ese momento en el que me miras y sin miedo me dices que me quieres, o que no quieres que me separe nunca de ti,
sensaciones que hacen que me estremezca y que no quiera dejar de comerte a besos ni un solo segundo, como cuando te tumbas a mi lado y además de abrazarme me acaricias el pelo sabiendo que es lo que más me gusta en el mundo.
Hay sensaciones inexplicables, como esas que siento cuando te empeñas en cuidarme y me regañas cuando algo no te parece bien o cuando te preocupas por mí y me aconsejas por lo que sería mejor o peor solo porque no quieres que me ponga mala ni me pase nada.
Sensaciones increíbles, con muy buen sabor de boca, con ganas de más, como mis ganas de no separar tu boca de la mía y que me hagas disfrutar como nunca. Que tus labios sean el lugar perfecto y tengan la forma de mis besos; que tu piel roce con mi piel y me hagas creer que conmigo te da igual todo, que te sientes mejor conmigo que con nadie. Sensaciones tan impresionantes como las que hacen que tu lengua sea la mejor travesía de la historia, como las que te permiten recorrer cada una de mis curvas con tus besos y mirarme como si fuera lo más bonito del mundo (aunque no lo sea ni de lejos); sensaciones emocionantes, como las que siento cuando te escucho respirar a tan solo un centímetro de mí; sensaciones peligrosas, como cuando estamos piel con piel, cuerpo a cuerpo, y nada importa más que el hacernos disfrutar, y hacerlo juntos.
Sensaciones con orgullo, como las que siento cuando vamos por la calle y me encanta llevarte de la mano; sensaciones de puro amor, como las que experimento cuando noto que estás feliz al estar conmigo, al quererme y dejarme que lo haga; sensaciones de debilidad, como las que me producen tu risa cuando digo alguna de esas tonterías que tanto te gustan, o cuando hago de un segundo triste, toda una vida de sonrisas, y de hacerte creer que eres mucho pero muchísimo más de lo que crees.
En definitiva, sensaciones como TÚ, tan bonitas, tan mías, tan nuestras, tan sumamente impresionantes, tan montañas rusa, tan arriba, y a veces tan abajo, pero siempre juntos; sensaciones tan pasionales, como tú, como yo, como nosotros cuando somos pura dinamita y explotamos con tan solo fundirnos; sensaciones tan de que te quiero, y de que a veces, por mucho que lleguemos a llevarnos la contraria, estoy deseando que saques tu parte más sensible, esa que solo conozco yo, y que me digas que me quieres tanto como lo hago yo, sin condiciones, ni obligaciones, y tan solo porque soy para ti, como tú para mí, lo mejor y más bonito que he podido encontrar jamás.
Siempre tan tú, siempre; y estoy orgullosa de conocerlo solo yo.
| Tan tú, tan mío. |
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