Ojalá te dieras cuenta de lo que debes darte cuenta, del simple hecho de que queriendo tanto a una persona, es imposible que le desees algo malo, que los impulsos, por mucho que sean impulsos, nos hacen equivocarnos y literalmente cagarla mucho. A veces no sé qué más hacer, pero intento hacer siempre lo mejor para que cada día sigas viendo que lo que te quiero supera cualquier cosa en el mundo, incluida más que de sobra la distancia. Que cuando estoy contigo, no hay nada que me encante más en el mundo que mirarte sin que te des cuenta y decirme a mí misma que soy la persona más afortunada solo por tenerte; y no, tampoco hay cosa que más me encante que el hecho de que me abraces y me beses cuando menos me lo espero o algo tan significativo como decirme que me tumbe y te tumbes a mi lado sin dejar de abrazarme en ningún momento.
Siendo sincera, no soporto estar mal contigo, pero tampoco soporto que siempre exista cualquier excusa para que te den tonterías, para que desconfíes o simplemente te equivoques como lo has hecho deseándome algo que yo no sería capaz en ningún momento de desearte. Algo que sueltas sin pensar y que en ningún momento crees que para mí sean cuchillas más que afiladas.
Lo sé más que de sobra pero sí que has tenido que pasarlo mal como para creer que una persona a la que sí que tienes de verdad y que de verdad te quiere, te va a hacer algo o busca hacerte daño con cualquier cosa. Sí que has tenido que sufrir, y no sabes cuánto es capaz de dolerme el simple hecho de que hayas sufrido, aunque te creas que no, y aunque creas que es imposible que me duela. Quizás uno de los motivos por los que tanto me duele es porque cualquier cosa en el mundo, por mínima que sea, hace que dudes de mí, y hace que digas cosas que realmente dudo que sientas. He de decir que tampoco es esa la forma de justificarlo, porque realmente no tiene justificación, te quiero más que a mi vida y más que a mi propia existencia y no sabes cuán increíble sería que te importara más bien poco decirme ese tipo de cosas con las que sabes hacerme tan débil y morir tanto de amor. No te estoy pidiendo que lo hagas en ningún momento, porque las cosas deben salir de uno mismo y uno mismo debe darse cuenta de las cosas que hace y dice y ser consecuente con las mismas.
No sabes lo jodido que es escuchar ciertas cosas, lo que duele y lo que destroza que la persona que te lo da todo y a la que eres capaz de darle lo mejor, sea capaz de decir cosas que realmente no se para a pensar. Quizás no lo sepas porque ni de lejos te pasa, porque jamás me he pasado contigo, porque jamás he llegado a más o he dicho algo de lo que posiblemente al segundo podía arrepentirme; y por eso nunca pierdo los papeles, por eso prefiero morderme la lengua ochenta veces hasta reventármela si hace falta con tal de no perder los papeles y no tener que arrepentirme al segundo de lo que te he dicho, aunque me preocupa que tú no te arrepientas de lo más mínimo, y que lo dicho, dicho quede. Me preocupa que creas que lo estás haciendo bien cuando, de manera objetiva y como consejo, te digo que no, y que así lo único que consigues es todo lo contrario a lo que realmente te gustaría conseguir.
No te haces una idea de lo feliz que me haces cuando estamos increíblemente bien, cuando tus problemas son los míos y compartimos cada cosa sin necesidad de discutir en ningún momento, cuando lo único malo que existe entre nosotros es el momento tan pero tan amargo de despedirnos, de decirnos ese "hasta luego" tan sumamente duro, cuando sabemos que durante un tiempo, sea largo o sea breve, no vamos a poder caminar de la mano para que todos nos vean y sientan envidia de la pareja tan increíble que hacemos. Odio despedirme de ti, pensar en que nos tenemos que separar, pensar en que no voy a ver esa sonrisa para comérmela a besos, o el simple hecho de que me cuides como una niña cuando me tienes a tu lado. Creo que no eres capaz de imaginarte nada de eso, pero si hay algo que odio de entre esas cosas es que no sean las únicas "malas" que haya entre nosotros, y digo "malas" porque son malas para nosotros, y no nos hacen discutir, sino estar mal, y lamentarnos cada segundo desde que inevitablemente nos tenemos que despedir. Odio que haya más cosas que me hagan sentir que estoy mal contigo de repente sin menos esperarlo, o que existan ese tipo de tonterías por las que realmente yo no me buscaría ningún problema. Pero lo jodido es que sigues sin darte cuenta, eso es lo jodido de verdad.
No te pienso decir nada malo, lo único que quiero decirte es que te des cuenta y valores que lo que te quiero es insuperable, y que solo por el hecho de llevar cuidándote todo este tiempo y haciéndote sentir en casa cada vez que estamos juntos, además de todo lo que hago y he hecho siempre, no creo realmente que deban pasar cosas malas, tonterías a mi parecer, cosas de niños, de críos, como lo quieras llamar. No creo que debamos llegar a un límite que dejamos claro no pasar, y mucho menos que dos personas que se quieren como nos queremos nosotros, tengan que estar así.
Ojalá te dieras cuenta, ojalá supieras que no soy lo que fueron contigo, que no pretendo hacerte daño, y que todas y cada una de las cosas buenas que hago, que no malas, las hago pensando primero por ti, después por ti, y todo por ti, y no por mí, por importarme más que yo misma y quererte de una forma en la que yo no me podría ni querer, porque a ti si he aprendido a quererte, a amarte, y sobre todo a hacerte feliz y tener la clave para ello, aunque dicen que, la clave principal para ser feliz, es dejar que lo hagan, confiar, dejarse llevar, no creer en cosas malas continuamente, y sobre todo, y de entre todas las cosas, DEJAR EL PASADO ATRÁS.
Deja el pasado, deja de preocuparte por lo que te hicieron, deja de preocuparte por lo mal que lo has pasado, y céntrate de verdad en dejar que una persona que de verdad te quiere como lo hago yo, te haga feliz, pero sobre todo también, céntrate en darte cuenta que es la misma persona a la que menos cosas malas debes decirle o dedicarle cuando realmente lo único que busca es tu felicidad, hacer lo mejor por ti, y ayudarte más que cualquier otra persona que pueda ayudarte.
Déjame hacerte feliz, cuidarte, amarte, respetarte, darte lo mejor, hacerte sentir en casa, sonreír, sentir mariposas, cerrar los ojos y que estés tan a gusto como para saber que no quieres más, y en definitiva, darte una vida llena de momentos más que increíbles, impresionantes, y hacerlo cogidos de la mano.
No me pienso eximir de decir lo que quiero decirte, y es que te amo y eres lo mejor de mi vida, pase lo que pase.
| Te amo, mi vida. |
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