sábado, 3 de diciembre de 2016

Quien dice miedo, dice pánico.

Babe, you're not lost
When your world's crashing down
And you cannot bear the cross
I said, baby, you're not lost.




A veces el dolor trasciende a mucho más, quizás a no entenderse ni a una misma, y eso sí que es realmente jodido. Quizás lo más complicado llega cuando no entiendes qué te pasa, ni qué se te pasa por la cabeza exceptuando incontables cosas malas. A veces llegas a sentir que ya no es un por qué, ni un por quién, cuando realmente sí sea así y no haya nada que deje de afectarte lo más mínimo. Supongamos lo difícil que es estar al borde de un precipicio, en el que, por una parte, las vistas son increíbles, todo es maravilloso y te encanta admirar el paisaje haciéndote notar libre; sin embargo por otra no dejas de tener miedo, miedo a caerte, a que sea la caída definitiva y a no tener ninguna oportunidad más. Supongamos que ese miedo se debe a todos los prejuicios que previamente has adquirido, al hecho de haberte acostumbrado a escuchar con pánico hablar de los precipicios, del peligro que tienen y de los mismos a los que si te atreves a enfrentarte es una lucha a vida o muerte. Suponiendo que así sea, la vida es un constante precipicio, te hace ir con miedo y ponerte los obstáculos más imposibles del mundo, te hace dudar de si aventurarte a algo o no, y creo, sinceramente que desde hace tiempo, veo mi vida como un claro precipicio en el que estoy segura de que puedo admirar maravillada cada cosa que se ponga a mi paso, en el que puedo luchar por lo que quiero, por la persona que quiero sin miedo a nada, ni siquiera a situarme en el borde más finito que pueda existir.Veo mi vida con ganas y a la par con un pánico increíble a acabar agonizando en ese borde, sin opción a más.


Me encantaría tener la gran suerte de entender todo esto, aunque sea por un minuto. Me encantaría saber por qué tengo que sentirme así, sentir incluso que muchísimas veces soy una molestia y que lo que me pase es bastante indiferente hasta para mí misma. Me encantaría no sentirme insuficiente la mayoría de las veces y sentir
que como persona valgo muchísimo más de lo que realmente creo, darme ese chute de autoestima que ni siquiera tengo y hacerme creer que soy algo que no siento ser ni yo. 
Puede que lo realmente jodido sea haber aprendido a guardar muchas cosas, quizás a no decir ni la mitad por miedo, solo por miedo, porque no hay día que no lo tenga, y no hay día en el que no me atemorice a mí misma pensando en que las cosas no vayan a salir como quiero y espero. Aunque supongo que no se puede tener en la vida todo.

¿Dónde se supone que empieza y acaba el miedo?

Quizás el miedo empezara cuando decidí no rendirme, aunque a veces sienta que me quiero rendir conmigo misma. Quizás empezara cuando decidí que quería seguir luchando, y que por la misma debería ir con sumo cuidado ante todo. Quizás empezó cuando decidí que no quería sufrir más, porque dicen que en la vida solo nos rompemos una vez, que las siguientes veces lo único que quedan son los añicos de la primera vez, los que siguen haciendo daño. Ni por nada en el mundo me arrepentiría de haber elegido seguir luchando, de seguir queriendo e intentando dar todo lo mejor de mí contra todo pronóstico, pero igual que me pregunto dónde empieza el miedo, sé también y soy consciente de que no acaba, que también me lo pregunto, y la respuesta es que no acaba, ni por mucho que me centre en pensar que quiero que lo haga. Supongo que mi mayor miedo a parte de perder a la persona que más quiero y más sabe conseguir de mí, es sin duda el hecho de no hacer las cosas bien, de equivocarme, de sufrir como la que más, de hacerme daño y hacérselo a él cuando no es lo que realmente quiero.

Quizás nunca deje de sentir que tengo miedoQuizás nunca deje de creer que todo lo hago mal y que me equivoco continuamente. Quizás deje de tenerle miedo a ciertas cosas menos a esto, menos a todo lo que me ronda la cabeza. Quizás no esté preparada para vivir sin miedo. Quizás es porque el miedo aun a pesar de todo me mantiene viva y con ganas de luchar haciéndome un poquito más valiente a medida que pasa el tiempo, pero ojalá fueran capaces de imaginar lo jodido que es todo esto.

Quizás es que todo esto que estoy escribiendo ahora mismo me haga sentir de cierta forma un poco liberada al decir como me siento y la razón por la que me siento como me siento, aunque no me entienda ni yo. Me encantaría dejar de sentirme fuera de luchar muchísimas veces, dejar de creerme a mí misma que estoy haciendo ciertas cosas mal cuando en realidad las intento hacer lo mejor que puedo. 
Siento que se me va la vida cuando tengo esta sensación tan de mierda, cuando no sé qué más hacer y siento que voy a explotar conmigo mismo, cuando siento que es mejor apartarme y dejarme a mí misma, cuando siento que valgo más cuando me lleva alguien, cuando no soy yo la que carga con sí misma.
Me encantaría sin duda dejar este jodido miedo atrás, pero me veo tan incapaz que aun si quiera cuando escribo, es una forma de recordarme a mí misma que este miedo va a seguir intacto, y que llegará un momento en el que sin darme cuenta se acabe y me deje disfrutar al cien por cien dentro de todas mis posibilidades.


Ojalá esto dejara de trascender, de hacerme sentir inferior y sentir que al lado del resto no valgo nada. Ojalá se diera la situación de hacerme ver a mí misma que no soy nada tan malo como yo misma me creo, y que puedo ser, como soy de verdad, o eso considero, lo mejor en la vida de una persona.


Miedo, más que miedo, ojalá te fueras, y ojalá dejaras de hacerme preocupar así, de quebrarme la cabeza y sobre todo dejaras de hacerme sentir que no valgo lo suficiente y que soy totalmente lo contrario a lo que puedo llegar a ser.






jueves, 1 de diciembre de 2016

Juro que no voy a dejar de quererte.

¿Por qué nunca puedo ser yo la que se enfade, por qué? ¿Por qué siempre tengo que ser yo la que acuda e intente solucionar ciertas cosas?

No sabes la rabia que me das muchísimas veces, no lo sabes ni tú. y darme rabia no es tenértela porque eso ya pasó en su día, y no te puedes imaginar nada de esto. 
A lo largo del día me hago demasiadas preguntas, y quizás por eso creas que estoy rara, cuando no es realmente eso. Me flipa tu facilidad para tener orgullo conmigo y ponerte una jodida coraza cuando a mí me es imposible hacerlo. No sabes cómo jode que, la persona a la que más quieres y sabes que a la vez te quiere sea capaz de no reconocer que a veces se equivoca contigo, y de que hay cosas que no son ni siquiera normales. Lo que jode que sea tan orgullosa como para no ser capaz de venir a decirte nada cuando interpreta que te has enfadado y te ha sentado algo muy mal.

Quizás no puedo ni debo pretender que vayas a actuar como lo hago yo, porque ni tú eres yo, ni mucho menos yo soy tú, aunque a veces me encantaría que te pusieras en mi lugar. Me estoy equivocando al creer que en ese sentido vayas a ser como yo que con cada cosa que mal interpretas, no me importa explicártela mil veces y pedirte perdón si es necesario. Quizás aquí la culpa solo sea mía por pensar de un momento a otro que el orgullo se va a quedar de lado cuando no es así, cuando ni siquiera confías en mí al completo para atreverte a dejar eso de lado, cuando ni mucho menos quieres dejar atrás esa coraza que te has puesto y que te afecte de mí lo más mínimo. Me remito a lo dicho miles de veces, y es que tú no sabes ni de broma lo que eres para mí, que lo eres todo, lo que para mí supone todo esto, y lo que además por tu parte me puede doler todo tanto. Aunque bueno, de eso no te puedes dar cuenta, porque resulta que, siendo lo mejor de mi vida, resulta también que tengo conmigo a una persona que no sé por qué motivo es lo suficientemente orgullosa conmigo como para no reconocer que se pueda equivocar en ciertos momentos, porque parezca que soy yo la que lo hace todo mal, y la que a la par no vale una jodida mierda.

Y luego... ¿quién está a cualquier hora, en cualquier momento del día? ¿quién te escucha, te anima y te hace reír en los peores momentos que pasas? 

Y sé que tú haces lo mismo pero no tiene sentido que hagas todo lo que haces por mí y luego no seas capaz de reconocer ningún error, pensando que todo lo haces tan de puta madre como para no tener que decirme absolutamente nada. En dos años he aprendido que con el orgullo no se va a ninguna parte, y que solo sin tenerlo podemos mantener en nuestra vida a la persona que más podemos llegar a querer. Realmente a veces no solo siento que sea orgullo sino egoísmo. Te resultará raro, y no quiero que una vez más de todas las que lo haces, pienses mal y creas que te estoy diciendo nada malo. Quizás parezca que no te dejé claro ciertas cosas el día que nos vimos, aunque creo que te lo dije bien claro, y en condiciones. Quizás te dejé o te intentar dejar bien claro que quería que esto fuera mutuo, y que dejara de ser yo la que siempre acudiera a ti, la que siempre tuviese que estar pendiente de si te enfadas o no pero al revés no sea una mierda así, porque das a entender que te da muy igual, que puede no dártelo pero lo das a entender, y eso duele mucho, muchísimo. Quizás es porque a mí no me da para nada igual que las cosas te molesten, que odio verte mal conmigo y ver que he metido la pata hasta el fondo.

No te imaginas ni tú lo que duele que la otra persona se pueda tomar todo el derecho de hacer cualquier cosa y parezca que tú, en este caso yo, si lo haces, está mal hecho y ya es un drama. Parece que no puedo enfadarme, ni dejar que las cosas me duelan, ni mucho menos algo tan simple como colgar una llamada cuando tú lo haces cada vez que tienes la oportunidad y no te digo absolutamente nada. Porque como todo lo hago mal se me crucifica como haga eso y ya no merezco la pena, o debo ser yo la que va detrás. No sabes cómo duele o jode eso, cuando tú me las haces cada vez que puedes y como sea siempre soy yo la que acude a ti, cuando te cuesta la misma vida hablarme por el mero hecho de pensar que vas un poco detrás, porque puede el orgullo, ¿no? Porque una tía como yo que no ha estado con nadie hasta ahora que está contigo y en la cual no se han fijado, no se merece para nada que la persona a la que más quiere vaya a hablarle y con todo el corazón le diga que se ha equivocado en algo, que para qué, ¿no?

No sabes lo que te quiero, de hecho ni tú puedes saberlo con exactitud, ni siquiera eso. Y menos sabes que todo lo que te acabo de decir en líneas anteriores te lo digo porque me sale de dentro, porque si hay algo que siempre me ha gustado de ti es que no te haya importado una mierda venir a decirme que me necesitas, o venir a decirme que hay algo que no has hecho bien, que no me merecía que me dijeras alguna que otra cosa. No sabes lo que me gustaría por una vez en la vida pensar que yo también merezco la pena como para insistir un poco en que no me enfade, sin que te de exactamente igual que lo haga y prefieras pasar completamente de mí, porque esa es otra. No sabes lo que me encantaría que en lugar de aprovechar la mínima a ir a nadie para joderme y tomarte esa venganza, vinieras a mí a decirme que quieres que solucionemos las cosas como bien llevo haciendo yo todo este tiempo. Porque ni de orgullo se vive, ni de venganzas menos. Duele, duele muchísimo que me preguntes cada vez que puedes si yo soy vengativa y al decirte que no, seas el primero y el único que, al estar mal conmigo, haberte equivocado y encima ser capaz de no reconocerlo y venir a decirlo, aproveches para cualquier otra cosa como llamar a alguien por no estar bien conmigo.

Creo que somos adultos, y deberíamos dar la talla. Deberíamos saber que si somos lo más importante el uno para el otro, no debe haber ni una pizca de orgullo. Que si uno se equivoca, lo diga con toda la capacidad del mundo y sin problema y se arregle cualquier cosa. Porque las cosas son de dos, y porque no, no quiero ser la única que está al pie del cañón y por la que estas cosas no pasan, por la que se tiene que ver al nivel de la mierda y pensar que no merece tanto la pena como para que le insistan un poquito al decir que las cosas han estado mal, aunque sigas sin hacerlo.

En fin, no soy nadie para pedir nada, porque para qué, porque quizás no soy ni suficiente para ello. No soy nadie para decir algo cuando eso lo has de hacer tú porque lo sientas, pero bueno, supongo que hay diferencias, muchísimas diferencias respecto a eso. Diferencias en cuanto a que yo, por lógica, pienso una cosa que es más que obvia y es más que normal en una pareja y sin embargo tú, te das a pensar cosas que ni se asemejan a lo que de verdad habría que hacer. Supongo que ahora sé por qué me siento como una jodida mierda ahora mismo, y la carencia que tengo en este momento.
Supongo que lo leerás, y que como persona inteligente que eres, podrás pensar en que llevo razón, y que eres y seguirás siendo lo mejor que me haya pasado, pase y pasará en la vida, pero eso no quita que haya cosas que me encantarían y que por su parte ni siquiera suceden.

·Promesa: te voy a querer tanto como te han dañado, (o más).·

Te quiero, y te seguiré queriendo aunque esté jodidamente mal, bien o en cualquier situación.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Incandescente.

Como una piedra incandescente, al límite, al rojo vivo, al borde de la consumición más rápida y efímera que pueda llegar a existir. Mi cabeza es un continuo bucle de  “quiero estar bien, y ahora mismo me veo incapaz, insuficiente.”
“Eres débil”, me dices, me torturas. Sabes hacerme creer que este ánimo de mierda va a ser constante, cuando quiero realmente creer que pueda ser sola y exclusivamente puntual, y por varios factores externos.
“Esta es una sensación de mierda”, me digo a mí misma. Estoy tan sumamente sensible que, cualquier mínima cosa hace que me coma la cabeza más, mucho más de la cuenta. Quería creer que no, que eso de preocuparse así y buscarse mil rayadas habría acabado solo para darle paso a la oportunidad de estar bien, y en condiciones como debe ser.
Tener miedo es una jodida mierda. Que sí, que lo sigo teniendo, incluso a veces más de la cuenta, que me cuesta la vida eterna estar tranquila al cien por cien, que me encantaría no tener la sensación de que de repente la voy a cagar, sea como sea. Nadie sabe, excepto yo, el miedo, el pánico que tengo a fallar, a revivir eso que, de una forma u otra voy dejando atrás. A veces me odio a mí misma, odio mi puta manía de sacar una coraza llena de miedo, temor y pura inseguridad. Que a insegura no me gana nadie, que no soy capaz de sentirme bien conmigo misma, y que sí, es maravilloso que él sí consiga que me sienta bien conmigo, pero no lo hago ni individualmente, porque me quedo en el intento de “quererme” y oye, que si alguna vez lo hago es porque es a través de él y no por mis propios medios o por mí misma. Eso a la par de encantarme, lo odio de mí, porque no me quiero una jodida mierda, porque me he llegado a pensar que no era suficiente, porque a día de hoy sigo pensándolo por momentos, y porque aunque lo sepa, y sepa que si está conmigo y enamorado de mí es por algo, por cómo soy, que a la larga lo prefiero. Pero que también me revienta pensar en la de personas que habrá mejores que yo, dándome mil y una vueltas. Soy gilipollas, porque no soy ni capaz de darme seguridad, aunque sea una poca, porque no desconfío de él sino de mí, y empiezo a pensar que más jodido que desconfiar de la persona con la que estás es, sin duda, hacerlo de ti misma, de tus posibilidades, de tus capacidades, y de cualquier mínimo detalle.

Me encantaría que llegara el día en el que de verdad me creo lo que soy, en el que de verdad no me dejo a mí misma decirme nada malo, y odiarme al mirarme en un espejo por cómo soy yo exteriormente. Supongo que yo también tengo mis miles de cosas buenas, que no debo compararme con nadie, ni dejar que me comparen cuando todos y cada uno de nosotros somos únicos y especiales en nuestra especie. Unos con más, otros con menos, pero únicos. Me seguiré preguntando cada jodido día de mi vida si seré capaz algún día de darme el valor que realmente puedo tener, de quererme a mí misma de verdad a parte de que él lo haga y de pensar en que tengo cosas verdaderamente especiales como para que esté conmigo y me quiera de la forma en la que lo haga.

Ahora es ese momento en el que me llamo insoportable después de escribir todo esto, el mismo en el que digo que no hay que hacerme ni puto caso porque estoy demasiado sensible, porque no me aguanto ni yo, y sobre todo porque me cuesta la vida subir un poquito el ánimo.

Digamos que noches, por decir algo.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Las oportunidades contigo siempre son preciosas.

"Tu boca es el portal donde quiero dormirme,
tu ropa mi peor enemiga, imagina que te beso y no te giras,
sentí tu aliento y vi Santiago amaneciendo,
saliendo del concierto reías, si supieras lo que te miro a escondidas."


Creo, sinceramente que mi estado de éxtasis y de euforia se resume en una única persona, solo en ti diría yo. Que puedo tener miedo, a la par a veces no saber qué va a pasar y cómo va a pasar pero no dejo de sentirme increíble. ¿Quién me diría a mí que después de tres meses iba a conseguir sentirme un poquito bastante mejor y sonreiría de esta forma? Ni siquiera tú te imaginas cómo lo hago.
Si te soy sincera, ahora mismo creo que estoy en un sueño, y de esos bonitos además, de esos sueños en los que deseas vivir cada día y que ves tan perfectos e inimaginables como para no dejar de sonreír nunca. Estás esforzándote lo que no está ni escrito, y no sabes cómo me encanta eso de ti. Lo maravilloso de todo es lo que es capaz de hacer el amor, lo que es capaz de conseguir solo al saber que no lo quieres dejar escapar.
Sé que no han pasado muchos días desde que, después de tres meses nos hemos vuelto a ver y ha vuelto a ser todo de película, pero me empiezo a sentir poquito a poco más orgullosa de ti, por entenderme, saber lo que es por nuestro bien, y lo que de verdad quieres, que ahora sé que es a mí.

Ni tú imaginas la de veces que me he preguntado por qué yo, aunque ya lo sabes pero no te haces una ligera idea de las veces que he creído que no merecía la pena luchar por mí, que quizás no sería tanto como para hacerlo y no rendirte, pero el otro día me lo dejaste más que claro. Puedo ser la chica menos bonita del mundo, más imperfecta del universo, con las manías más raras, las locuras más extremas y todo lo que te puedas imaginar pero no hay nada mejor que el hecho de saber que aún con esos desajustes estás tan enamorado de mí como para luchar, dejarte la piel y demostrarme que esto puede ser diferente a lo que ha estado siendo estas últimas veces, esta vez sí. Y sé que al revés es igual, que quiero que lo sepas, te des cuenta y veas que sin duda yo también quiero lo mejor para nosotros, por todo esto y por toda nuestra historia que no es ni mucho menos corta ni poca. Sé que eres el primero que sabe la de miedos que tengo, que no quiero volver a equivocarme con ciertas cosas, y que quiero que vayamos poquito a poco pero siéndote sincera, me estás haciendo sentirme tan pero tan bien que solo de pensar en ello es como que me da un escalofrío de esos que tanto encanta notar.

Estoy empezando a pensar en que sí pueda ser diferente esta vez, y en que mucho nos hemos debido de enamorar el uno del otro como para estar así y atrevernos a intentarlo, que quien no arriesga no gana y que contigo prefiero arriesgarme a todo antes que perderte y perder todo esto que hasta ahora llevamos. Que si lo piensas, hace más, mucho más de un año, que eres mi primero, el único que quiero, y si de mí depende, el definitivo. Que he descubierto que aún a pesar de cualquier cosa, yo también soy oficialmente la primera persona con la que tienes algo tan pero tan serio como tenemos, y que por mí harías cualquier cosa con tal de no separarte jamás. Harán apenas dos días desde que decidimos tomar esta decisión pero he de decirte que en tan solo dos días he cambiado tanto de actitud en cuestión de muchas cosas, y no sabes cómo me encanta poder estar así.
No me queda más que agradecerte que vayas tan en serio conmigo, que de verdad te importe yo y te importe esto lo suficiente como para seguir a por todas, que me vayas demostrando poquito a poco que quieres mejorar esas cosas con las que antes no podíamos, y que dejes que por mi parte sea capaz de hacerlo yo. Si hay algo que me encanta es que gracias a ti y a verte así, soy capaz de ser la persona más fuerte de este mundo, tener ganas más que de sobra para luchar por esto tan bonito que tenemos y sobre todo para seguir queriéndote cada día más como siempre he sabido hacer.

Eres increíble, Fernando, y quizás no lo sepas ni tú. Quizás no puedas imaginar de verdad que sabes darme la vida con tan solo estar, abrazarme y besarme con toda la pasión del mundo. Quizás no creas tanto en ti como a pesar de cualquier cosa, puedo creer yo. Estoy orgullosa, muy orgullosa de ti, porque tengo la sensación más bonita que se pueda tener, porque confío en que las cosas vayan a salir bien y esto sea tan eterno como siempre hemos deseado. No sé cómo voy a agradecerte lo que poquito a poco estás haciendo y me estás dejando hacer, lo que es notarte tan pero tan diferente con respecto a todo este tiempo anterior y solamente porque quieres que esto nos salga tan bien como siempre ha salido hasta hace unos meses. No sé cómo voy a agradecer que todas nuestras conversaciones sean entre risas, que me dejes animarte, que te rías de mí y de las cosas tan tontas que digo, que me digas que soy una pava pero que me quieres a mí y no necesitas nada más. Y sobre todo tampoco sé cómo voy a agradecerte que sepas declararme tu amor de esta forma queriendo hacer todo lo mejor y todo lo que hasta hace unos días veía como inimaginable y super difícil.

Sé que tampoco te vas a explicar a qué viene decirte todo esto pero me ha dado tal ataque de sinceridad como para hacerte saber cómo me siento, para hacer que lo lea quien quiera y se crea tanto como tú que estoy orgullosa, demasiado orgullosa no solo de tenerte sino de que estés dándote una oportunidad, dándomela a mí y dándonosla a nosotros de la mejor forma. No sabes lo que esto significa para mí pero es como poco impresionante que después de este tiempo pasado nos demos la oportunidad de volvernos a hacernos felices, porque creo que nos lo merecemos, y porque ya es hora de hacerlo. Dicen que "después de la tormenta siempre llega la calma" y menuda tormenta más larga, pero siempre acabas pensando en que puede merecer la pena si al final se recompensa con algo como lo que creo que está por llegar.


Gracias, millones de gracias por esto y por todo.

Que te quiero, ¿sabes? y más que a nada en este mundo.

jueves, 27 de octubre de 2016

¿Por qué no?

I'm a care for you...you make it look like it's magic cause I see nobody, nobody, but you, you.

Otra mañana más y otro día más de mierda. No quiero seguir acostumbrándome a esto, no, por favor. Ni creas que haya perdido el interés en ti en ningún momento cuando te he insistido como nunca, y aún así a veces te has dado la oportunidad de pasar por completo. Joder, que si yo fuera tú y viera que la persona que me quiere (tú claramente) me insiste y se preocupa por intentar estar bien como llevo haciendo yo tanto tiempo, perdería el culo por ella. Que no hay nada mejor que ver que la persona que realmente se ha enamorado de ti, es capaz de insistirte, ya sea menos o más.

No te voy a mentir. Echo de menos (de entre tantas cosas) eso de ti, que no sea solo yo la que te insiste por miedo a perderte. No me he cansado de insistirte, ni de intentarte de todas las formas posibles. Me he cansado de creer que para ti ciertas veces he sido o soy una molestia, y que no servía para nada. Jamás me he cansado de ti, ni me plantearía hacerlo, que te sigo queriendo con locura, y estoy jodidamente enamorada de ti hasta los huesos. Pero también sería justo que me entendieras, porque también me lo merezco, y llega también un momento en el que no se puede pedir más de lo que realmente se da. Y quizás eso es lo único que espero y he esperado de todo, que me insistas como poco aunque sea un cuarto de la mitad de lo que lo he hecho yo. Que sí, que lo has hecho anteriormente incluso, pero no este tiempo, y eso es lo que me jode.

¿Crees que no debiera ser yo la que pensara que has perdido el interés o que todo esto te da igual? Pero no, tampoco soy así, porque me gusta pensar en lo que siempre has sido conmigo, cosa que al revés debería de ser exactamente igual, y no creer que me da igual esto o que no tengo interés cuando sí lo tengo. He luchado por ti lo que no sabe nadie, ni siquiera tú. He dado todo lo que ni he tenido, he hecho cosas inimaginables, y cosas que ni yo misma me vería capaz de hacer por nadie. Dime de verdad, ¿eso no lo valoras o no te das cuenta de ello?
Te digo por experiencia que es jodido, muy jodido darse cuenta de las cosas pasadas ciertas cosas, que a todos nos encantaría darnos cuenta de las cosas en el momento pero no somos ni capaces.

A lo mejor es que pido demasiado, pero pienso que tampoco tanto. Pienso que solo te he pedido una pizca de entendimiento y de que te des cuenta de una vez de que lo que te quiero más que nadie y nadie te querría ni de lejos como lo hago yo cada día a pesar de estar así. Estoy harta de estar mal, de tener que llorar a escondidas, de que me superen las lágrimas y falte tiempo para que me de ansiedad y no tener ni aire para coger.
A pesar de que no te pase nada como a mí, no creo ni que tú estés mucho mejor que yo. No se puede estar bien de un día para otro, y menos después de querer así, de tal forma.
No sé cómo masticarte más lo que realmente quiero y siento, ni cómo más decirte que no eres el único que merece que luche por él, que por qué no me luchas tú a mí y nos luchamos mutuamente como siempre hemos sabido. Joder, que nos queremos. Que eso sigue siendo mutuo, que puede ser muy difícil, pero que nunca imposible. No sé ni cómo más decirte que después de todo lo que he hecho y sé que has hecho, me hace falta un poquito más, justo ese poquito que me hace saber que quieres que nos sigamos luchando.

Y así seguramente las cosas irán a mejor, o lucharemos porque vayan a mejor, pero luchar de verdad. Que sí, que a veces no sé qué más hacer porque me lo pones jodidamente complicado, pero que aunque yo pueda ser también complicada, creo que tras haberte demostrado todo, lo que es todo, también merezco la pena, y no te pongo impedimento alguno. Que por ti sigo dispuesta a todo lo mejor y que ojalá te dieras cuenta o te des cuenta un día de estos.

Que así es el amor, estar juntos, a pesar de todo, contra todo y contra lo que venga, pero sobre todo y más importante sabiendo que nadie nos va a querer como lo hacemos nosotros, y mucho menos a conocer.

Te quiero, no puedo dejar de hacerlo, ni mucho menos quiero.❤

miércoles, 26 de octubre de 2016

Verdades...

“Don't you give up,
I won't give up,
let me love you, let me love you.”

Un día más, y cada vez peor, más duro y con menos ganas de nada. Supongo que nada ha cambiado de mí respecto a ti y que a pesar de estar de esta forma, no puedo evitar preocuparme por ti. Odio haberme acostumbrado aunque sea lo más mínimo a que me dejes en visto y no te plantees contestarme cuando realmente me preocupo y quiero preocuparme por ti. También supongo que no te puedo obligar a nada, y que algún motivo habrá para que de repente no lo hagas.
Me siento fatal estando así, cuando veo que aún echándote de menos parece que las cosas van a seguir así, cuando no es lo que realmente quiero. Odio que creas que mi intención en algún momento ha sido hacerte daño, cuando te juro que no, y que incluso sé que tampoco ha sido tú intención al revés aún habiendo sido así.

No sabes la falta que me haces. Ya me da igual decirlo así de claro, pero creo que no puedo sentirme más vacía. Que hoy, igual que todos los días te he echado y te echo en falta. Y que si ya de por sí se nota cada día y cada vez más, hoy que me ha tocado ir al hospital, más todavía. Tu forma de tranquilizarme y decirme que todo va a salir bien, que ni me preocupe porque no va a pasar nada y que seguro que no va a ser tanto como me creo.

Al final siempre son los pequeños detalles los que más podemos echar de menos junto con las personas. Que me faltas tú, que nada es igual, y que no sé cómo te lo voy a repetir para que te enteres de que sigo tan enamorada de ti cómo para todo lo mejor. Y que quizás no esté mal eso de las segundas oportunidades, que puede ser difícil por esto de la confianza, y porque ninguno la tenemos al máximo, sino al mínimo que es lo peor. Supongo que por todo, porque igual que tú tienes tus motivos, yo también tengo los míos, porque al final también es cosa de dos.

A lo mejor soy masoca por querer intentarte aún a sabiendas de que nadie secunde esa idea. Supongo que será porque las cosas no cambian de la noche a la mañana, pero también sé que te quiero, y que sí, siendo sincera, las últimas veces, todo esto me ha estado haciendo más daño que feliz, que era lo que quería pero sé que me hace más daño estar sin ti. Y vale sí, sé que no te vas a inmutar mucho si lees esto, pero como siempre, es parte de mi desahogo, y me encantaría que supieras entenderme. Me encantaría que supieras entender que, para que las cosas sucedan, también hay que poner un poquito de la parte de uno mismo, al menos un poquito, y no hacerle cargar con todo el peso a la otra persona, porque hay que tener reciprocidad, saber que quien tiene boca se equivoca, y que si se quiere a una persona como creo saber que a pesar de todo haces tú, nunca está de más acudir por una vez a decir lo que se siente, piensa y todo. Que no quieres estar así, que te encantaría tanto como a mí seguir con esto pero seguir bien.

Por eso en parte quizás he dejado de molestarte un poco. Porque últimamente sentía que lo estaba haciendo bastante, y que por ciertas palabras hacia mí, preferías que ni existiera. Quizás es que he intentado poner todo lo mejor de mí y lo máximo y he sido lo más sincera que he sabido contigo dejándote más que claro lo que te quiero. Y me encantaría que hicieras lo mismo, pero también sé que tal y cómo estás, no estoy en condiciones de pedir nada, y eso es algo que tienes que pensar por ti mismo, sin contar con nadie. Sé que has dado muchísimo, demasiado por mí, y nunca me he quejado, pero quizás últimamente, he sido yo la que ha intentado tirar más del carro, y ya no sé si es porque te hayas cansado o qué pero me encantaría demasiado que pensaras en todo eso, que reflexionaras y te dieras cuenta.

Lo he estado pensando otra vez, y es que aunque te hayas “ido” como aquel que dice, sé que si no lo has hecho del todo es porque sigues creyendo que, a pesar de cualquier cosa, no vas a ver que nadie te quiera como lo hago yo ni luche si quiera la mitad de lo que he luchado yo por ti, igual, igualito que es al revés. Que no es por desmerecer a nadie pero lo sé, y sé que tampoco vas a verte con nadie haciendo la de cosas que has hecho por mí, y...¿quieres saber por qué? Porque te has enamorado de mí más que de nadie nunca, que tú eres mi primero, y el que sigo viendo hasta como definitivo a pesar de lo que sea, pero quién te iba a decir a ti que te ibas a enganchar tanto de la persona más imperfecta de este mundo. Que me quieres, y eso es innegable, y no lo digo por creerme nada sino porque lo sé, y te conozco más que nadie. Y yo no me pienso engañar a mí misma porque sé que lo que te quiero supera lo que parece insuperable, así que no te engañes tú tampoco, porque te digo desde ya que va a ser mucho peor.

Y como siempre, que sepas que te quiero, y que incluso a pesar de todo, eres lo mejor que me ha podido pasar en esta vida y en mil más si las tuviera.

martes, 25 de octubre de 2016

Me encantaría poder decirte tanto...

“Voy a estudiar mo se cumplen tus sueños, voy a leerte siempre muy lentamente, quiero entenderte.
Cuando te vi tuve un buen presentimiento,
de esos que llegan una vez en la vida.”

¿Crees que yo no te echo de menos? No te llegas a hacer una idea. No sabes lo jodido que es todo esto solo porque tú no estás. No sabes la que has liado, (para bien), ¿quieres saber por qué?
Has conseguido todo en todo momento, lo mejor del mundo, de mí y de la forma que has querido, porque así eres tú, la mejor marabunta que pueda existir, que llegas y te llevas todo por delante, pero me llevas a mí que es lo más importante. Joder, que has hecho que te quiera como a nadie en esta vida, que piense cada día en ti y nunca deje de hacerlo, que piense en la definición de poesía y te vea a ti sonriendo. No exagero si digo que lo has hecho todo, que lo sigues haciendo (aún si quiera sin "estar"), que me has vuelto completamente loca, tanto para bien como para todos los sentidos que te de por pensar. Ese es el secreto, "pensar", y darse cuenta de todo de una vez sin centrarse en mierdas ajenas.

¿Crees de verdad que es cuestión de dignidad? Porque me asombra eso. Porque quizás si fuera por dignidad, yo no podría escribir después de haberla perdido por completo por ti, solamente por ti. Y no creo, sinceramente que tú la hayas perdido, jamás además, porque has hecho todo lo que tenías que hacer en cualquier momento según tu criterio, no como yo, que debería de haberme puesto más en mi lugar ciertas veces.

Pero, a parte de eso, no creo que sea cuestión de dignidad, ni mucho menos, se supone que el amor no consta principalmente de eso. Se supone que es cuestión de saber qué se hace o no mal, cuáles son las cosas de las que debemos arrepentirnos y mejorar, solo mejorar, un poquito aunque sea. Se supone que es cosa de ser lo suficientemente humildes como para dejar el orgullo de lado y decir todo lo que sintamos. Creo que yo de una forma u otra ya lo hago, quizás es porque escribiéndolo me desahogo y me importa más bien poco seguir diciéndote cada día que lo que te quiero es tanto como para estar contigo a por todas. Se supone que nunca hemos tenido orgullo el uno con el otro, y odio creer que tú desde hace un tiempo hayas empezado a tenerlo. Que a lo mejor según tú no es así y es solo una de mis miles de sensaciones pero eso también duele. No sabes cuánto tiempo hace que no escucho esas palabras tan sinceras que jamás te ha importado decirme, que vengas y me digas un "te echo de menos" sin temor a nada, sin pensar en que es cuestión de dignidad.
Porque si crees realmente eso, te digo desde ya que estás totalmente equivocado, que a mí me quedará todavía por aprender mucho porque es lo normal, pero dentro de la madurez que sí tengo, te digo que nunca está de más ser sincero con la persona que has querido y a día de hoy puedes seguir teniendo a pesar de todo.
Quizás es eso por lo que creas o hayas creído a veces que mi intención es ir dando pena o cosas así. Pero te digo que es sinceridad, y que no se puede fingir algo, ni mucho menos el estar como una jodida mierda.

En fin, que me desvío un poco, como siempre. Si en líneas anteriores he mencionado eso de "madurez" refiriéndome a que nunca esté de más ser sincero, si te digo la verdad es porque eso lo he aprendido contigo, por mi propio pie más que nada. De esos aprendizajes que haces contigo misma. Porque me ha podido más el amor que el pensar en tener orgullo contigo, porque te he dicho siempre todo en todo momento tal y como lo he sentido, porque te he pedido perdón cuando he tenido que hacerlo y no me ha podido el orgullo por el simple hecho de incluso haber sabido en ocasiones que no te había hecho nada como para que estuvieras de según qué forma.

Me vas a permitir que diga que no te entiendo, que sí, que sé que me echas de menos, pero no me gusta que lo hagas y al rato parezca que te resignas, que no me merezco que lo hagas o que ya has hecho suficiente como para ser capaz de venir a decírmelo. También creo que yo no me merezco menos, y mucho menos lo soy, que no me cuesta nada decirte que te echo de menos y que me encantaría arriesgarme contigo a todo, pero en cuanto a ti, de eso, no sé nada, llevo tiempo sin saber nada, y no sabes lo frustrante que es eso. Llevo tiempo sin saber qué te apetece conmigo, qué es lo que realmente quieres, porque por mucho que pueda deducir algo, nunca se sabe del todo si no es la persona la que se lanza a decírtelo.
Ni te de por pensar que diga esto para que de repente vengas y lo hagas. Al fin y al cabo siempre haces lo que quieres, y no te juzgo por ello porque es lo que debes hacer según lo que tú creas. Supongo que de todo lo que me duele de ti, una de esas cosas es que menciones la palabra dignidad cuando yo la perdí hace mil contigo, cuando contigo he perdido tantas cosas que no lo sabes ni tú, pero nunca te diría nada porque no me has obligado a nada y he hecho siempre todo lo que he tenido que hacer sintiéndolo de verdad. Y lo seguiría haciendo si me dejaras.

Me gusta saber que puedas echarme de menos, porque al menos sé que puedes estar como yo, pero de verdad, no digas ni creas eso de la dignidad cuando está más que sobrevalorada. Me encantaría atreverme a decirte tantas cosas que ni siquiera eres tú capaz de imaginar. No hay día en el que no me diga a mí misma que te echo de menos, y que esto no es lo mismo sin ti. No hay día en el que no desee hablar contigo y no tenga siquiera seguro si a ti te gustaría. No hay día en el que no me rompa por el mero hecho de estar así, y estarlo continuamente.

Ojalá tuvieras una mínima idea. Seguro que así cambiarías de opinión en muchísimas en las que estás tan pero tan equivocado, más que nunca. No sabes cómo me encantaría volver a empezar contigo en todo, guiarnos poco a poco, volver a darnos confianza, fuera rayadas, fuera tonterías, fuera faltas y fuera todo lo que realmente nos hace mal.
No sé si es que realmente pido mucho, no lo sé, aunque creo que después de no haber pedido nunca mucho, por no decir nada, y de haber dado todo lo mejor de mí como poco al doscientos por cien, también me merecería eso. No te voy a negar que no siga teniendo miedo, más que miedo, pánico, pero decido yo por mí misma, y hay cosas que me seguirían encantando seguir viviendo, tú por ejemplo.

Por si tienes alguna duda, nunca me he cansado de ti, ni de esta historia tan preciosa, pero menos me he cansado de quererte, jamás, por si no lo sabías.