viernes, 21 de octubre de 2016

Cuando el dolor cubre el pecho...

"Si quieres yo te cuento las cosas que te pasan,
cuando abres al amor dejando la cadena echada, 
comprobarás que todas las cosas que no hacemos 
después son esas mismas cosas que echaras de menos."



Triste pero cierto. Nunca me había imaginado llegar a situaciones como esta, situaciones como las que me impiden respirar y seguir conmigo misma, que siempre he conseguido sacar algo, aunque sea un mínimo de fuerza y ahora soy completamente incapaz, ni un poquito. Resulta que a parte de no poder ni conmigo, la persona que siempre ha estado para hacerme más fuerte, parece no estar.
Ayer me volví a dar cuenta una vez más del daño que me hace estar así, y que esto es insoportable.
Voy a ser sincera, no sabía que el amor podía doler tantísimo, hasta el punto de quitarte las ganas de vivir. Ahora entiendo el por qué tenía tanto miedo a enamorarme, supongo que por estas cosas. Lo mejor de todo es que no me podría arrepentir ni puedo hacerlo porque a día de hoy lo sigo estando, aunque no deja de doler y de matarme por momentos. Ciertas veces me he preguntado a mí misma si realmente servía para esto, para darle todo lo mejor de mí a una única persona y darle todo el amor que tenía para dar, incluso he dudado, lo he hecho por cada momento malo, por la saturación que he tenido miles de veces, y no creo haberlo hecho tan mal, porque he hecho todo lo que he sentido siempre, y eso sí que es bonito.

Pero lo curioso es que a pesar de lo que estoy viviendo ahora, y de cómo estoy, nunca he dejado de tener ganas de darle lo mejor, de hacerle ver que mi amor es tan puro como real, y que quizás me he equivocado mucho, igual que ha sido al revés pero jamás he sido algo que no sea yo de verdad con él, porque ha conseguido sacar siempre lo mejor de mí, y lo que ni yo pensaba o imaginaba. A veces me encantaría ser capaz de aparentar que no estoy así, que todo va "medianamente bien" pero pensándolo mejor, cuando algo junto a alguien duele tanto, es imposible fingir o llegar a aparentar algo que realmente no es así. Para qué engañarnos, es una putada que lo que ha sido lo mejor de tu vida en todo momento (e incluso lo sigas considerando) empiece a convertirse en una pesadilla de la que no puedes ni salir, y de la que quizás crees que vas a despertar viendo que al final todo sigue igual y eres feliz junto a quién quieres, pero no, quizás es que la vida es así, tan jodida como para hacerte sentir una mierda continuamente.
Noto que se me va la vida muy poco a poco, que me estoy consumiendo tal y como se consumen las cerillas en cuestión de segundos. Que no soy capaz de levantar la cabeza ni lo más mínimo, aunque sea para buscar una pequeña luz de esperanza. Que todo me sale mal, y desde hace tiempo incluso creo que ya no es que me salga mal sino que lo hago mal. Lo realmente jodido es que la única persona que es capaz de salvarme, ya no quiere salvarme. Siempre ha sabido sacarme de toda esa mierda en la que he estado mil veces, haya sido de lo que haya sido, y ahora sé y siento que no lo va a hacer, porque quizás haya dejado de ser todo lo que era en su vida, aunque al revés no sea así y siga siendo todo lo que quiero, lo más importante y lo que si se lo plantea, más me duele. 

¿Dónde estás? No dejo de preguntármelo. ¿Por qué no vienes a salvarme como siempre has sabido hacer y me haces ver que sigues queriendo dar todo por mí?

No hay nada peor que sentirse vacía y en completa soledad. ¿Hace cuánto tiempo no sonrío? He perdido la cuenta tanto de eso como de las lágrimas que ya he derramado. Siento que me estoy compadeciendo pero ojalá pudiera decir que todo esto no es una realidad sino fruto de mi imaginación. Tengo la desgracia de vivir una realidad de mierda en la que no solo me matan sino que me mato yo a mí misma torturándome de esta forma simplemente porque no puedo hacer ni sé hacer otra cosa. Porque como dije anteriormente, me mata más, mucho más su ausencia que su presencia. aunque no tenga nada claro que al revés sea igual.
Ayer, como cada día desde hace un tiempo, estaba hecha un trapo. Habían pasado dos semanas y al final tuve la necesidad de decir todo lo que sentía y cómo lo sentía. Tenía la necesidad de dejar más que claro que lo que estoy pasando es jodidamente insoportable, y quizás lo peor que hasta ahora me haya podido pasar en la vida. Ya no sé si es culpa mía porque tampoco te lo pedí pero igual que siempre es, ha sido y será así, ayer aunque no te lo dijera, te necesitaba. Necesitaba que estuvieras y me animaras como has sabido hacer siempre, al menos por un rato, aunque luego tardase pocos minutos en volver a estar hecha una mierda, pero te necesitaba. La putada es que no estuviste como antes, e incluso sentí que no te inmutaste. No pienso decirte nada malo, quizás te daba igual verme bien o verme mal, e incluso ha dejado de dolerte verme tan jodida. Tampoco te culpo, no lo sé, a lo mejor hasta tienes motivos, a lo mejor sigues pensando que no vas a estar para cuando yo quiera, aún sabiendo que si por tu parte vinieras a decirme que me necesitas y necesitas ánimos, me faltaría tiempo para estar para ti. Supongo que a mí, incluso a pesar del dolor, me daría exactamente igual si sé que consigo y puedo conseguir hacerte estar bien.
Ojalá por una vez, de todas las que he echado en falta, consiguieras ponerte en mi lugar y plantearte cómo lo estoy pasando, al menos porque yo aunque me lo guarde, pienso en cómo puedes estar tú y lo entiendo. Puede que sí te preguntes por qué me negara a que me saliera llorar delante de ti, cuando me has visto miles de veces. Menuda tontería, ¿no?
No es porque no me vieras llorar como tal, porque ya lo has hecho, pero me siento tan pero tan sola y tan jodida por ti y por todo esto que llevo soltando lágrimas en solitario demasiado tiempo, sin nadie (básicamente sin ti) que esté para mí y me diga eso de que “estoy más fea cuando lloro” o saque de mí una risa bonita como siempre has hecho, porque me da miedo, pánico el hecho de que me veas así y no quieras hacer nada para que se me pase. Lo siento, de verdad que lo siento.

No puedo más, y siento que incluso el día menos pensado va a pasar algo, cualquier cosa que mate este sufrimiento del todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario