a reírme de mí mismo sin temor a lo que pienso,
y por ti descubrí que mis sueños son más fuertes
que las puertas del infierno que rompí."
Te juro que a veces me das tanta rabia... y lo odio. No, no te odio a ti, pero me haces llorar incluso de rabia, quizás porque por ti puedo llorar de todas las formas posibles. Ahora mismo estoy así, y te juro que es una mierda. Odio tu manía de decidir por mí. Tu jodida manía de decidir por ti mismo que estoy mejor sin ti cuando no es así, cuando en posts anteriores me he atrevido a decirte lo jodida que estoy, y lo que me consume esto de estar así. Que ya, que sé que hacen dos semanas desde que hablamos, o más bien desde que discutimos, y no se me olvida, porque soy la primera que se acuerda, como todo. Pero te juro que me das tanta rabia ciertas veces que no puedo no explotar y llorar, y llorar, porque a mí me sale así. Quizás es porque tampoco te has interesado en saber por tu propio pie si estoy mejor o peor sin ti, que tampoco has dado el paso de venir a preguntarme en algún momento.
Soy idiota, sumamente idiota, porque luego sabes arreglarlo que te cagas de bien y contigo no me sale otra que ser lo más vulnerable de este mundo. No sé la de indirectas, más que directas te doy para que te enteres de todo de una vez, para que veas que es imposible no echarte de menos, y para que te quede claro que te quiero más que a nada. Luego llegas y en tan solo un puto segundo piensas por ti mismo, por lo que crees tú, y no sabes lo equivocado que estás. De entre todas las cosas maravillosas que tienes, resaltaría que ese es uno de tus mayores defectos, igual que uno de los míos es el a veces hablar sin pensar, aunque eso nos pasa a los dos. Vas desencaminado demasiadas veces, porque ante la duda prefieres dudar por ti mismo, sin preguntar, sin contar con nadie, y creo que aún no eres ni consciente de que eso cuando una persona te quiere tanto y de tal forma como lo hago yo, duele, duele muchísimo. Odio la capacidad que tienes para autoconvencerte de que toda esta mierda no me está matando por momentos, y que estoy tan de puta madre, cuando no, no puedo estarlo, y sigues sin enterarte, ¿sabes?
Nunca te voy a obligar a nada, ni siquiera a que te creas todo sabiendo que es verdad, porque sé que luego haces lo que quieres. Ojalá fueras capaz de preguntar. Ojalá supieras toda la mierda que tengo encima cada día porque me mata el echarte de menos. Que ni soy capaz de estar en clase centrada medianamente por el simple hecho de que pensar en ti, y en lo que me mata estar así, me consume por momentos. A veces he pensado en desaparecer, aunque tampoco sé si serviría de algo, quizás me llamaría cobarde a mí misma, pero ni siquiera tú sabes el daño que me está haciendo esto. Odio creer a veces que eso a ti te daría igual, y que el que sí que está mejor sin mí eres tú.
Hoy he leído que pensamos hasta 38 veces al día a la persona que más queremos, y si es así entonces yo triplico como poco esa tasa. Me acuesto y me levanto cada día igual, o casi peor que el día anterior, que lo primero que veo al despertar es tu peluche, y lo jodido de todo es que soy masoca porque sé el daño que me hace estar así pero ni quiero dejar de verlo.
Tampoco me he atrevido a cambiarte el nombre del móvil, aunque tú pusieras mi nombre normal hace mil años, lo sé, pero no he sido capaz, ni tampoco lo he pensado en hacer. Pero lo peor de todo es que sigues sin darte cuenta, porque lo primero que hago cada puta mañana al levantarme es mirar tu twitter, que mi desconcentración en clase en parte se debe a que estoy pendiente todo el rato de qué pones o qué no, de si te acuerdas de mí o literalmente te la suda que estemos así. Ahora mismo, si te soy sincera, no sé a lo qué quiero llegar escribiendo esto, supongo que desahogarme un poco. Supongo que para dejarte más todavía en bandeja lo que te estoy diciendo continuamente. Siento que hoy lo que estás leyendo no sea medianamente cursi como lo de ayer que me encantó escribir porque son detalles que solo nosotros sabemos y me encantan, o mejor dicho, nos encantan, pero me has dado tanta rabia, tanta, tanta que a veces no puedo más. Que si ya de normal no puedo con nada, menos puedo cuando quieres decidir por mí. Quizás debas dejar que decida yo cómo estar, que como te he dicho en líneas anteriores, bastante jodida.
Ni siquiera sé si tú por tu parte pensarás en ser fuerte y no dejar que esto te haga tanto daño, o me vengas con las mismas de siempre de que ya no te duelo, haciéndome creer que te da igual. Lo que sé es que yo no te pienso engañar, y que incluso por resignación podría ser hasta orgullosa y decirte algo que no es verdad, pero no, contigo no me sale, lo siento pero no, a mí me sigues doliendo como el puto primer día, y me sigue matando ver cuando pones algo que no es bueno y que incluso te contradices a ti mismo cuando sabes perfectamente que lo que siento por ti es bastante real, lo más real del mundo. Luego llegas también y retwitteas algo que de forma indirecta (o directa) va por mí, y por lo que me sigues queriendo, o me matas con tan solo un tweet diciéndome que vas a estar. ¿Qué hago? ¿Qué hago cuando me haces esas cosas? Que te juro que me es inevitable sonreír, pero pasan minutos y soy capaz de acabar llorando por otra cosa totalmente diferente, y duele, pero te repito que tampoco te lo has preguntado, ni has hecho por saberlo, no esta vez...
No te podría odiar, así que sigo en las mismas de quererte.
Y no, no creas que todo lo dicho anteriormente en cada línea,
párrafo o lo que sea, es como poco algo malo, porque creo que me conoces, y las
cosas tal y como te las digo, no van ni mucho menos con esa intención sino con
la de que te des cuenta de las cosas y veas por ti mismo, a través de lo que te
expreso yo que a veces, muchas veces, nos equivocamos en pensar cosas que no
debemos, que primero antes que nada, debemos preguntar, informarnos e
interesarnos, porque es muy jodido que supongan y decidan por ti. Quizás a ti
no te haya pasado hasta ahora, o no te esté pasando, pero a mí me lleva pasando
contigo demasiado tiempo, hasta que te atreves a preguntar, hasta que te
atreves a resolver tu duda y vuelves a ser TÚ,
el que prefiere saber de verdad las cosas y no suponerlas, el que al no estar
seguro de algo, es capaz de preguntarlo bien, y sobre todo de interesarse.
No te podría odiar, así que sigo en las mismas de quererte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario